Valparaíso, 02 de agosto de 2024 – El equipo de la Dirección de Personas, pertenecientes a la Vicerrectoría de Administración y Finanzas (VRAF) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), demostró su compromiso social colaborando en la Comedor 421 de la Iglesia La Matriz el pasado 1 de agosto. Esta acción se alinea con la Doctrina Social de la Iglesia y la vocación pública de la Universidad.
El Comedor 421, perteneciente a la Iglesia La Matriz, es un espacio solidario con una historia centenaria sirviendo a las personas más necesitadas. Diariamente, reúne a más de 200 personas, incluyendo vecinos y vecinas del emblemático Barrio Puerto y personas en situación de calle. La PUCV, a través de sus unidades académicas, vicerrectorías y direcciones, brinda apoyo constante al comedor en la preparación y servicio de comidas, una labor de vinculación con el medio que ha mantenido desde su fundación hace casi 100 años.
Ubicado junto a la histórica Iglesia La Matriz, monumento nacional desde 1837, el Comedor 421 representa un legado de solidaridad en el corazón del Barrio Puerto. A principios del siglo XX, en un contexto de crisis económica y declive portuario, surgió como la “Olla Santa Ana”, un refugio para quienes no tenían qué comer. Durante décadas, este comedor ha brindado alimento, abrigo, higiene y un espacio de encuentro a la población más vulnerable de la ciudad, consolidándose como un símbolo de apoyo y esperanza.
PUCV: voces que inspiran
Marcelo Figueroa Román, jefe de la Unidad de Desarrollo y Desempeño de la Dirección de Personas, señaló que “fue gratificante contribuir de manera directa con personas que lo necesitan. Ese día llovió mucho, la gente llegaba con frío, y brindarles un plato de comida caliente preparada por nosotros mismos, nos permitió demostrar el amor al prójimo de una manera concreta, dejando un pequeño granito de arena en un día que difícilmente olvidaremos”.
Al mismo tiempo, Paola Aracena Bórquez, jefa de la Unidad de Contratos y Remuneraciones, comentó que “es una actividad altamente gratificante a nivel personal, permite conocer personas que día a día entregan su tiempo y dedicación a las personas en situación de calle, por la sola gratificación del servicio voluntario”. Asimismo, agregó que “como Dirección de Personas nos permite desarrollar habilidades, tales como trabajo en equipo, trabajo bajo presión, organización, coordinación, empatía, todas estas muy bien dirigidas por las protagonistas principales; la Tía Esther y Jessica, voluntarias de muchos años en el comedor”.
Loreto Fuentes Droguett, jefa del Departamento de Beneficios y Calidad de Vida, destacó la importancia del trabajo en equipo para ayudar al prójimo: “unirnos para colaborar con una organización local que se dedica a ayudar a las personas en situación de calle es muy satisfactorio”. Además, concluyó que “es gratificante ver cómo todos nos unimos y trabajamos para hacer una diferencia en la vida de las personas”.
Por su parte, Mauricio Pinilla Soto, jefe de la Unidad de Reclutamiento y Selección, destacó que “participar en esta actividad como voluntario fue una experiencia sumamente enriquecedora, pues a través del servicio y la solidaridad podemos dar un pequeño apoyo a quienes más lo necesitan. Ojalá que más personas puedan sumarse a esta hermosa iniciativa”.
Finalmente, Loreto Fuentes Droguett agradeció “al equipo de la Dirección de Personas por su apoyo y compromiso en estas actividades. Espero que sigamos trabajando juntos y crear un impacto positivo en nuestra comunidad”.
La participación del equipo de la Dirección de Personas en el Comedor 421 refleja el compromiso de la PUCV con el bienestar y la vinculación con la comunidad. Esta experiencia no sólo brinda un apoyo tangible a quienes más lo necesitan, sino que también fortalece el espíritu y la vocación de servicio de los equipos de trabajo, enriqueciendo así el sentido de la Comunidad Universitaria.
Documental del Comedor 421 de la Iglesia La Matriz:
https://www.pucv.cl/pucv/la-universidad/la-matriz



































