PUCV capacita a todo su personal de seguridad para fortalecer la inclusión en estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA)

Valparaíso, 28 de agosto de 2024 – La Dirección de Inclusión, en colaboración con la Dirección de Personas a través de su Unidad de Desarrollo y Desempeño de la Vicerrectoría de Administración y Finanzas (VRAF) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), ha finalizado con éxito una jornada de talleres de sensibilización y capacitación dirigido a todo el personal de seguridad de la Universidad. Esta iniciativa busca proporcionar herramientas para identificar y brindar atención adecuada a estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA), fomentando un entorno más inclusivo y seguro.

Durante el mes de agosto se impartieron talleres de capacitación enfocados en transmitir, a todo el personal de seguridad, la importancia de reconocer las características del TEA y brindar un trato apropiado a los estudiantes que lo presentan. Manuel Contreras Tejeda, jefe de la Unidad de Aseo, Logística y Vigilancia de la Dirección de Infraestructura y Gestión de Campus de la VRAF, destacó la importancia de estos talleres: “nos entregaron todas las herramientas necesarias, nos dieron consejos para identificar a las personas que podrían ser TEA”.

La importancia de esta iniciativa radica en su profunda alineación con el enfoque inclusivo y la responsabilidad social de la PUCV, reflejado en el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional (2023 – 2029) y en su compromiso con la Ley N.º 21.545, que garantiza la igualdad de oportunidades y la inclusión social de las personas con TEA.

Jacqueline Páez Herrera, directora de la Dirección de Inclusión, explicó que durante estas jornadas se abordó el Trastorno del Espectro Autista (TEA), destacando que “es una condición amplia y que cada persona es única”. Además, agregó que “se proporcionaron herramientas y consejos específicos adaptados al rol del personal de seguridad, incluyendo información sobre los desafíos del autismo, como dificultades en la comunicación, comportamientos repetitivos sensibilidad a estímulos sensoriales, funcionamiento ejecutivo y dificultades en la interacción social”.

Asimismo, la Coordinadora General de la Dirección de Inclusión, Rose Marie Mendoza, señaló que “se ofrecieron estrategias para reconocer signos de desregulación emocional, como cambios en el comportamiento, expresiones de estrés o ansiedad y cómo intervenir de manera apropiada”. Además, se trabajó en la mejora del protocolo de manejo de situaciones de crisis o desregulación, participando activamente en su reestructuración.

Por su parte, la Unidad de Desarrollo y Desempeño continuamente realiza un levantamiento de necesidades de capacitación, ya sea de manera masiva o particular con Unidades específicas. “Esto nos permite identificar focos que requieran algún tipo de actividad específica. Con la Dirección de Inclusión estamos trabajando desde inicios de este año en materias de inclusión”, señaló Marcelo Figueroa Román, jefe de la Unidad de Desarrollo y Desempeño. “Todas las mallas de capacitación por familias de cargos contienen un componente transversal que está compuesto por temáticas de capacitación que responden a intereses de carácter institucional. A eso se suma que, en caso de necesidades particulares o que se requieran por normativas legales, también se pueden incorporar”, añadió.

Esta capacitación no sólo fue bien recibida, sino que también ha generado un impacto positivo. Marcelo Figueroa Román destacó que “tiene un impacto directo en la calidad del servicio que le podemos ofrecer tanto a nuestros estudiantes como a usuarios con necesidades especiales. Además, desde lo cualitativo, hubo una gran aceptación por la realización de este tipo de actividades porque les entrega espacios para realizar preguntas y recibir ayuda en los procedimientos con los que deben actuar ante circunstancias especiales”.

La Dirección de Inclusión cree que esta capacitación tendrá un impacto muy positivo. Jacqueline Páez Herrera destacó que “se proporcionaron al personal de seguridad herramientas y estrategias para comunicarse de manera más efectiva con los estudiantes con TEA. Ahora podrán reconocer y manejar señales de desregulación emocional de manera adecuada, acudiendo y derivando a las unidades respectivas cuando sea necesario”. Además, “esta formación contribuirá a crear un ambiente más inclusivo y seguro, permitiendo que los estudiantes se sientan más aceptados y apoyados”.

La PUCV tiene planes de extender este tipo de capacitaciones a otros miembros de la Comunidad Universitaria, como profesores y personal administrativo. Están trabajando activamente en colaboración con la Unidad de Desarrollo y Desempeño para lograrlo. Paralelamente, continúan capacitando a las Unidades Académicas en temas de diversidad e inclusión, reafirmando el compromiso de formar profesionales en una universidad de excelencia, centenaria e inclusiva.

Finalmente, la Dirección de Inclusión envía un mensaje a la Comunidad Universitaria: “es fundamental reconocer que todas y todos somos diferentes. Un entorno diverso es enriquecedor porque aporta dinamismo y variedad en todos los sentidos. Aunque nuestras necesidades puedan ser distintas, trabajando juntos podemos superarlas. En el ámbito laboral, cada uno de nosotros contribuye de manera única con nuestras capacidades, habilidades y experiencias. Siempre hay algo que mejorar y diferentes puntos de vista pueden marcar una gran diferencia. Esa es la verdadera riqueza de la diversidad”.

La PUCV reafirma su compromiso histórico con la construcción de entornos universitarios inclusivos y respetuosos. La capacitación al personal de seguridad es sólo el primer paso, en un camino continuo, hacia la creación de un espacio donde todas las personas que componen la Comunidad Universitaria se sientan valoradas y apoyadas. La Universidad seguirá implementando iniciativas que promuevan la inclusión y la igualdad de oportunidades, demostrando que la diversidad es, sin duda, una fuente de fortaleza y crecimiento.