El proceso de inclusión laboral en Chile ha avanzado significativamente en los últimos años, impulsado por leyes y políticas públicas que buscan garantizar la igualdad de oportunidades para todas las personas. Sin embargo, aún persisten desafíos que requieren un compromiso activo de todos los sectores, y en particular de las universidades, como agentes formadores de futuros líderes y profesionales del país.
La inclusión laboral no es sólo una obligación legal o un mandato ético, sino un imperativo para el desarrollo sostenible y la cohesión social. En este contexto, las universidades tienen un rol crucial que desempeñar, no sólo como educadoras, sino también como promotoras de una cultura inclusiva que trascienda los muros académicos y se refleje en el entorno laboral.
En la PUCV, hemos asumido con responsabilidad y convicción el desafío de formar estudiantes que no sólo destaquen en el ámbito académico, sino también sean agentes de cambio en la construcción de una sociedad más inclusiva. Para ello, hemos integrado la inclusión como un valor fundamental en nuestros programas de estudio y en la vida universitaria, preparando a los futuros profesionales para que transformen positivamente los entornos laborales donde se desempeñen. Reconocemos que el camino hacia una inclusión laboral efectiva comienza en las aulas, pero no termina allí.
Es necesario fomentar una cultura organizacional que valore la inclusión en todas sus manifestaciones, promoviendo el respeto y la equidad como pilares fundamentales. En este sentido, la investigación y la vinculación con el medio que llevamos a cabo en nuestra Universidad son herramientas poderosas para generar conocimiento aplicado que oriente tanto las políticas públicas como las prácticas empresariales hacia una mayor inclusión.
Nuestro compromiso con la inclusión laboral se materializa en acciones concretas lideradas por las Unidades y Departamentos de nuestra Vicerrectoría de Administración y Finanzas. Una de estas acciones es el Programa de Inclusión Laboral del Departamento de Beneficios y Calidad de Vida, cuyo objetivo es facilitar la inclusión laboral efectiva de las personas con discapacidad, brindando un acompañamiento integral que asegure su incorporación al mundo laboral de manera estable y duradera, siempre desde un enfoque de derechos y en cumplimiento de la normativa vigente.
En una primera etapa, se llevó a cabo una Encuesta de Salud Ocupacional para identificar las necesidades de capacitación en materia de inclusión. Asimismo, se estableció una Guía de Inclusión Laboral que busca crear un entorno laboral respetuoso, equitativo e inclusivo, garantizando la igualdad de oportunidades y el pleno ejercicio de los derechos laborales de todas las personas, en sintonía con la legislación vigente y los principios de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Este diagnóstico permitió a la Universidad desarrollar estrategias efectivas para fomentar un entorno laboral más inclusivo, contribuyendo a la creación de un marco de trabajo que promueva la participación activa, el desarrollo profesional y el bienestar de toda la Comunidad Universitaria, independientemente de sus habilidades o capacidades.
Para implementar la guía, se ha creado un registro demográfico que identifica a las personas con discapacidad según su tipo, grado y movilidad. Además, se han tomado medidas para garantizar la seguridad de todas las personas en situaciones de emergencia, como el establecimiento de rutas de evacuación accesibles, la adquisición de ayudas técnicas y la realización de simulacros inclusivos. El Programa de Inclusión Laboral ha diseñado un plan de trabajo con acciones concretas e indicadores de desempeño para monitorear el progreso hacia los objetivos establecidos, asegurando así la construcción de un entorno laboral en el que cada persona pueda contribuir plenamente y alcanzar su máximo potencial.
Como parte de nuestro compromiso con la inclusión laboral de personas con discapacidad, hemos iniciado un plan de capacitación que comienza con la detección de necesidades formativas. El objetivo es evaluar el nivel de conocimiento y las brechas existentes en materia de inclusión en todos los estamentos de la Universidad. Esta evaluación será fundamental para continuar diseñando capacitaciones efectivas y adaptadas a las necesidades de cada grupo, asegurando un enfoque de derecho y en sintonía con la normativa vigente.
En cuanto a las capacitaciones, la Unidad de Desarrollo y Desempeño de nuestra Vicerrectoría de Administración y Finanzas ha implementado programas de capacitación y sensibilización dirigidos a toda la Comunidad Universitaria. Estos programas abordan temas cruciales como la gestión de la diversidad, la equidad de género y la inclusión de personas con discapacidad.
Uno de estos programas es el curso “Inclusión y Gestión de la Diversidad en el Trabajo”. Este curso brinda herramientas para identificar y abordar la discriminación y exclusión laboral, basándose en el marco normativo chileno. A través de cuatro módulos, las personas explorarán el marco legal que regula la inclusión, comprenderán conceptos fundamentales como “diversidad”, “inclusión”, “exclusión”, “segregación” e “integración”, aprenderán a distinguir y valorar los diversos grupos sociales presentes en el entorno laboral y analizarán situaciones comunes de discriminación, incluyendo el lenguaje sexista, el acoso laboral y la importancia del lenguaje inclusivo.
En este contexto, durante el mes de agosto se impartieron talleres de capacitación a todo el personal de seguridad de la Universidad, con el objetivo de que pudieran reconocer las características del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y brindar un trato apropiado y empático a nuestros estudiantes que lo presentan. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con la Dirección de Inclusión de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, ha tenido un impacto positivo en la calidad del servicio que entregamos y ha sido muy bien recibida por las personas que participaron.
Además, planeamos extender la oferta de capacitaciones a otros miembros de la Comunidad Universitaria, como docentes y personal administrativo. La capacitación al personal de seguridad es sólo el primer paso en un camino continuo hacia la creación de espacios donde todas las personas se sientan valoradas y apoyadas. A lo largo de este año, hemos trabajado en colaboración directa con la Dirección de Inclusión para llevar adelante estas y otras iniciativas que promuevan la inclusión y la igualdad de oportunidades. También, trabajamos en estrecha colaboración con empresas y organizaciones para desarrollar proyectos que promuevan la inclusión en el lugar de trabajo, asegurando que nuestra Comunidad Universitaria tenga experiencias prácticas que refuercen estos valores.
Sabemos que la inclusión no es un objetivo que se alcance de la noche a la mañana. Es un proceso continuo que requiere la participación activa de todos los actores sociales. Como Universidad, estamos comprometidos a seguir liderando este esfuerzo, convencidos de que sólo a través de la colaboración y el diálogo podremos construir una sociedad más justa y equitativa.
En la PUCV, entendemos que el trabajo no es sólo una fuente de ingresos, sino un espacio de realización personal y contribución social. Nuestro compromiso es formar profesionales que lleven consigo estos valores a sus futuros lugares de trabajo, contribuyendo así a un país donde la inclusión laboral sea una realidad para todas las personas.
Alex Paz Becerra
Vicerrector de Administración y Finanzas
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso



































