Cambio generacional, inteligencia artificial y el futuro del talento en la universidad

El mundo del trabajo está experimentando una transformación profunda. La convergencia entre el cambio generacional y la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo no sólo el mercado laboral, sino también la manera en que las organizaciones –incluidas las universidades– gestionan su talento. En este escenario, las instituciones de educación superior enfrentan un doble desafío: adaptarse a la evolución tecnológica y responder a las expectativas de nuevas generaciones de trabajadores y estudiantes, quienes tienen valores, prioridades y formas de aprendizaje distintas a las de sus predecesores.

El Foro Económico Mundial estima que entre 2023 y 2027 se crearán 69 millones de puestos de trabajo y se destruirán 83 millones. En otras palabras, se producirá una rotación estructural del 23% de los empleos en los próximos cinco años. Al mismo tiempo, se proyecta que la inteligencia artificial será adoptada por casi tres cuartas partes de las empresas, intensificando aún más esta dinámica de transformación. Las universidades no son ajenas a este fenómeno. La automatización de procesos administrativos, el análisis de datos para la toma de decisiones y la digitalización de la enseñanza son sólo algunas de las áreas donde la IA está comenzando a tener un impacto significativo.

Nuevas generaciones, nuevas expectativas

Las generaciones más jóvenes, en particular los millennials y la Generación Z, se están convirtiendo en la mayoría de la fuerza laboral. Sus expectativas con respecto al trabajo son diferentes: buscan equilibrio entre la vida personal y laboral, mayor propósito en sus actividades y oportunidades de desarrollo profesional constante. Esto implica que la lealtad a una organización ya no está garantizada sólo por estabilidad económica, sino por la capacidad de la institución de ofrecer experiencias de aprendizaje continuo, sentido de comunidad y oportunidades de crecimiento.

Para las universidades, esto significa que atraer y retener talento académico y administrativo requerirá estrategias innovadoras. La flexibilidad laboral, la capacitación en nuevas tecnologías y la generación de entornos colaborativos son elementos clave para construir un modelo de gestión de personas acorde con estos cambios. No se trata sólo de responder a las necesidades de los trabajadores, sino de aprovechar su potencial en beneficio de la institución.

La cultura organizacional en la era de la IA

Si bien la inteligencia artificial representa una oportunidad para mejorar la eficiencia y optimizar la toma de decisiones, su implementación exitosa dependerá de la capacidad de las organizaciones para generar confianza en sus equipos. La automatización y la digitalización no reemplazan el valor del trabajo humano, sino que lo transforman. Las universidades, en su rol de generadoras de conocimiento, deben liderar este proceso con un enfoque ético y centrado en las personas.

Un aspecto clave es la construcción de una cultura organizacional que permita la convivencia entre la innovación tecnológica y la identidad institucional. En la PUCV, esto implica fortalecer valores como la colaboración, el aprendizaje continuo y el compromiso con la excelencia académica, asegurando que la tecnología sea una herramienta al servicio de la misión universitaria, y no un fin en sí misma.

Un desafío estratégico para la universidad

La intersección entre cambio generacional e inteligencia artificial no es un fenómeno que pueda abordarse de manera aislada. Se requiere una estrategia integral que combine políticas de gestión de personas, formación en nuevas competencias y una adaptación de los modelos organizacionales a las dinámicas del futuro del trabajo. En la PUCV, estamos comprometidos con este proceso, explorando cómo la digitalización puede potenciar la enseñanza, la investigación y la administración universitaria.

Este desafío es una oportunidad para redefinir el rol de la universidad en la sociedad. Más que nunca, necesitamos ser instituciones que no sólo se adapten al cambio, sino que lo lideren, formando profesionales capaces de integrarse en un mundo en transformación y contribuyendo activamente al desarrollo de conocimiento en un entorno donde la tecnología y las personas conviven en constante evolución.