Valparaíso, 12 de enero de 2026 – Con el objetivo estratégico de profesionalizar las labores de mantención y elevar los estándares de higiene en todas las dependencias, la Unidad de Desarrollo Organizacional de la Dirección de Personas finalizó con éxito el ciclo anual de capacitación en “Limpieza y Desinfección Institucional”. El programa se distinguió por su metodología práctica y su cobertura territorial, alcanzando a funcionarias y funcionarios de los principales campus de la Universidad.
El modelo de formación se inició en un riguroso pilotaje realizado en el Campus Sausalito. Bajo la modalidad híbrida “En puesto de trabajo”, esta primera etapa permitió transitar desde la teoría a la práctica directa, contando con la asesoría experta del OTEC Trainee para evaluar puntos críticos y estandarizar métodos seguros de manipulación de productos e instrumentos.
Tras validar el modelo, el programa se desplegó progresivamente durante el 2025. En julio, se capacitó integralmente a los equipos del Eje Brasil y Francia, mientras que a fines de octubre se realizó un despliegue simultáneo en las sedes de Agronomía (Quillota), Campus Curauma y Campus Recreo, logrando una cobertura transversal que descentraliza las oportunidades de desarrollo.
Innovación con sello inclusivo
Un hito transformador de este ciclo fue la implementación de asistencia especializada para personas con discapacidad auditiva. La incorporación de intérpretes de Lengua de Señas garantizó que las funcionarias y los funcionarios sordos que desempeñan labores de aseo accedieran a los contenidos en igualdad de condiciones, enriqueciendo notablemente la experiencia de aprendizaje y el clima laboral.
El vicerrector de Administración y Finanzas, Alex Paz Becerra, subrayó que “este programa refleja de manera muy concreta cómo entendemos la gestión de personas en la PUCV: con despliegue territorial, estándares claros y un profundo respeto por la diversidad. Profesionalizar las labores del Personal de Servicios no sólo mejora nuestros procesos de mantención e higiene, sino que dignifica el trabajo cotidiano y fortalece la cultura institucional. La inclusión efectiva, como la incorporación de intérpretes de Lengua de Señas, demuestra que avanzar en calidad y equidad no son caminos separados, sino parte de una misma convicción institucional”.
Al respecto, Marcelo Figueroa Román, jefe de la Unidad de Desarrollo Organizacional, destacó el valor estratégico de la iniciativa: “este programa no fue una capacitación aislada, sino un esfuerzo planificado para potenciar y valorar la labor de nuestro Personal de Servicios. Al mover la capacitación al ‘puesto de trabajo’, logramos que el aprendizaje sea significativo y directamente aplicable a la realidad de cada sede, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la cultura de mejora continua que queremos impulsar”.
Por su parte, Esteban Cornejo Hoecker, profesional de apoyo a cargo de la coordinación, se refirió a la madurez del proceso: “el paso desde el piloto en Sausalito hasta la ejecución simultánea en múltiples sedes demuestra una evolución en nuestra gestión. Logramos dar un salto cualitativo no solo en cobertura, sino en calidad humana, generando una inclusión real al incorporar intérpretes en Lengua de Señas para que nuestros compañeros sordos puedan aprender y desarrollarse a la par de sus equipos”.
Con el cierre de este ciclo, la Universidad no sólo celebra la mejora en sus procesos técnicos, sino que avanza en la consolidación de una cultura de capacitación que pone en el centro el desarrollo de las personas. Esta iniciativa reafirma que la excelencia institucional se construye de manera transversal, reconociendo en el talento y la dedicación del Personal de Servicios un pilar fundamental para la misión universitaria y la acogida de toda la comunidad.
Vea aquí algunos momentos destacados:



































