Valparaíso, 12 de mayo de 2025 – La Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) conmemora un mes del exitoso funcionamiento de su renovado casino, un espacio que ha transformado la experiencia diaria de su comunidad universitaria. Desde su reapertura, el casino ha recibido elogios y felicitaciones por su moderna infraestructura, su ambiente acogedor y su impacto positivo en el bienestar del personal académico y de apoyo a la academia.
El proyecto, impulsado por Rectoría y liderado por la Vicerrectoría de Administración y Finanzas, a través de la colaboración entre la Dirección de Infraestructura y Gestión de Campus y la Dirección de Personas, responde a la visión de promover entornos laborales dignos y centrados en la calidad de vida para las personas.
Ramón Páez Lamartine, director de Personas, afirmó que “este nuevo casino no sólo mejora sustancialmente las condiciones materiales para nuestros funcionarios y funcionarias, sino que también fomenta una valiosa cultura del encuentro, promueve el respeto por los tiempos compartidos y subraya la importancia de contar con espacios dignos dentro de nuestra Universidad”.
Por su parte, Enrique Escobar García, director de Infraestructura y Gestión de Campus señaló que “cada detalle de esta remodelación fue cuidadosamente concebido para que las personas que utilicen este espacio se sientan cómodas, acogidas y genuinamente valoradas. Para nosotros, esto trasciende la mera infraestructura, se trata de crear espacios tangibles que reflejen el profundo cuidado que la Institución siente por su Comunidad”.
“Nos tratan como personas”
La transformación del casino ha sido recibida con entusiasmo por parte de la comunidad universitaria, quienes han destacado tanto la mejora en las instalaciones como el servicio ofrecido.
Jacqueline Rojas Muñoz, Personal de Servicio de la Universidad, expresó que “el servicio de casino ha sido excelente, no puede ser mejor que lo que estamos viviendo ahora, ojalá durara, porque el trato, el servicio que nos dan, a lo que vivíamos antes, es incomparable. Muy ricas las comidas, muy bien preparado, uno queda satisfecho. El jugo, en un vaso de vidrio, le da otro toque, la elegancia. Yo quedé fascinada con el casino”. Incluso agregó, en tono de broma, que “el primer día que fui, era como ir a esas cenas que nos dan a uno y yo estaba que daba propina”.
Ricardo Cárdenas Marchant, Jefe de la Unidad de Compras y Contratos, destacó que “con respecto al servicio, considero que ha tenido un salto exponencial en calidad, las personas son muy amables, muy rápido el servicio la comida es exquisita, ha sido un cambio totalmente para mejor. Respecto a los espacios, también hay que destacar todo se ve muy pulcro, muy ordenado mucho mas cómodo ir a comer. Es una instancia que da gusto sentarse y servirse los platos que sirven cada día en el casino”.
Alondra Vega Cruz, Profesional de Apoyo del Programa de Inglés como Lengua Extranjera (PILE), manifestó: “agradezco mucho a la PUCV porque ha sido un sacrificio para ellos, ha sido responder a una necesidad que tenemos como funcionarios de un espacio muy lindo, muy bien diseñado, cálido y una alimentación de calidad. Sentarse alrededor de la comida a conversar, a compartir, porque los mesones también lo permiten; nuestras experiencias, que es lo que pensamos, realmente nos ha cambiado la percepción y nuestra rutina diaria. Enfrentarse al momento de la alimentación y posterior a ello, pasa a ser un agrado, sentirnos parte y un sentido de permanencia. Tambien es una experiencia que nos permite sentirnos agradados y que la Universidad se ha hecho cargo de esta necesidad. Nos sentimos parte de la PUCV, nos sentimos en una comunidad, nos sentimos respetados y queridos”.
La PUCV, con la renovación del casino, continúa consolidando su compromiso con el bienestar integral de su comunidad y consolida su apuesta por un entorno laboral donde la clave son las personas.






































