El 1 de agosto marca un punto de inflexión en la protección de los derechos laborales en Chile con la entrada en vigor de la Ley Nº21.643, conocida como “Ley Karin”. Esta legislación, cuyo nombre honra la memoria de Karin Salgado, una TENS que trágicamente se quitó la vida tras sufrir acoso laboral, representa un avance crucial en la erradicación de la violencia y el acoso en el ámbito laboral.
La “Ley Karin” no sólo redefine y amplía las conductas consideradas acoso, sino que también exige a todas las organizaciones implementar medidas preventivas y protocolos de denuncia, fortaleciendo los procesos de investigación. Este enfoque integral busca garantizar un ambiente laboral seguro y respetuoso para todas las personas, sin importar su posición, cargo o tipo de contrato.
En nuestra Universidad, la integridad y el respeto son pilares fundamentales de nuestra convivencia y hemos venido trabajando en ello persistentemente. La implementación de la “Ley Karin” es una oportunidad para reforzar nuestro compromiso histórico con un entorno que refleje estos principios, en línea con la Doctrina Social de la Iglesia, que promueve el trabajo como un espacio de realización personal y desarrollo humano integral.
Reconocemos que el respeto y la integridad son esenciales para el bienestar de nuestra Comunidad Universitaria. Un ambiente laboral donde cada persona se sienta valorada y respetada no sólo impulsa el compromiso y la productividad, sino que también contribuye a construir una sociedad más justa y equitativa.
Como Universidad, hemos tomado medidas concretas para garantizar el cumplimiento de esta Ley. Se ha modificado nuestro Reglamento Interno, creado un Protocolo de Prevención, desarrollado cursos de autoinstrucción y formación para toda la Comunidad Universitaria, además de organizar charlas informativas y seminarios para sensibilizar sobre los alcances de esta importante ley.
La “Ley Karin” subraya la importancia de crear y mantener un ambiente laboral seguro y respetuoso, donde la integridad de todos los miembros de la Comunidad Universitaria sea protegida y promovida. Direcciones, Jefaturas y personal en general, debemos colaborar para asegurar que las medidas de prevención y protección sean efectivas y se apliquen de manera adecuada y constante. Con este compromiso, buscamos fomentar una cultura organizacional comprometida con la vida, que valore el respeto, la igualdad y la no discriminación, guiados por los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
Esta Ley nos recuerda que el trabajo no es sólo un medio para obtener ingresos, sino también un espacio donde las personas deben sentirse seguras y respetadas. Como Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, estamos comprometidos a fomentar una cultura laboral basada en el respeto, la igualdad y la no discriminación, en sintonía con nuestra misión y valores institucionales.
Alex Paz Becerra
Vicerrector
Vicerrectoría de Administración y Finanzas



































