“Trabajar con Felipe ha sido un agrado, personalmente, como también para todo el equipo de la Unidad de Gestión Laboral”, señala Jorge Contreras Toledo, jefe de la Unidad de Gestión Laboral de la Dirección de Personas, al recordar el paso de Felipe Vega Araya por su equipo. Felipe, de 25 años, asumió recientemente la jefatura de la Unidad de Nóminas y Remuneraciones de la Dirección de Finanzas, tras un año de trabajo como analista en la Unidad que lidera Jorge Contreras.
Felipe llegó a la Universidad como parte de lo que Jorge Contreras describe como “una generación de refresco”, “de nuevos profesionales que han entrado en el último tiempo, y con un carisma particular, una persona muy colaboradora y generosa, que destaca también por ser buena persona, muy respetuoso, por querer aprender siempre de las personas que vinieron antes que él”. Sobre su desempeño profesional, Jorge Contreras comenta sin matices que “ha hecho un trabajo impecable, excelente diría yo, hasta sobresaliente”.
Admite, además, que la noticia del ascenso de Felipe lo tomó por sorpresa y a la vez no, señalando “cuando contraté a Felipe, su perfil estaba pensado precisamente para ser un prospecto de jefatura futura, ya sea para reemplazarme a mí como jefe de esta misma Unidad o incluso para irse a otra Unidad donde pudiera hacer un aporte para la Universidad”. Y agrega, con orgullo, que “no me arrepiento de la decisión, creo que fue la decisión acertada y estoy muy contento. Me alegra que las nuevas generaciones de la Unidad avancen”. De cara a esta nueva etapa, le aconseja “hacer que su equipo brille, dejar que las personas se desarrollen, y dejar que el trabajo de los demás también hable de su propio trabajo”.
El propio Felipe recuerda esos primeros días con cariño, comenta que “tenía mucha incertidumbre de lo que me iba a encontrar, porque era mi primer trabajo. Venía con muchas expectativas, quizás con un poco de nervios, pero desde un primer momento todas las personas me recibieron muy bien: nunca hubo una diferencia entre quienes llevan muchos años acá conmigo, siempre me trataron como uno más. Eso es muy importante destacarlo”.
De ese año en la Unidad de Gestión Laboral, guarda como aprendizaje el desafío de entender, desde cero, el funcionamiento completo de la nómina institucional, un proceso en el que reconoce el aporte de sus compañeros, destacando que “por mis compañeros que llevan más tiempo acá, Osvaldo [Valdés] y Mauricio [Bernal], siempre me están aconsejando y explicando cosas nuevas. Una de las anécdotas más entretenidas es cuando le pregunto qué significa esto, después empiezan a explicarme cosas de antaño. Es chistoso, pero súper enriquecedor, y gracias a ellos también he aprendido todo lo que sé”.
Ese mismo año dejó, además, una marca que Felipe identifica como central en su nuevo rol: la cercanía con las personas. “Toda mi vida he sido cercano a las personas, porque antes de entrar a trabajar yo estaba muy ligado al área social y a ayudar a las personas en diferentes comunidades”, cuenta, y agrega que esa formación lo ayudó a encajar muy bien en la Unidad, participando activamente en las inducciones a las personas nuevas, donde hoy es tutor. Esa misma mirada la traslada a su nueva función, comentando que “trabajamos con números, todo tiene que cuadrar, sin olvidarnos que hay personas detrás”.
El nuevo cargo representa además el primer desafío de liderazgo de Felipe, algo que asume con humildad y con una visión clara, sosteniendo que “un buen líder no es el que más reta, sino el que hace que las cosas salgan bien, pero además que las personas también crezcan dentro de la organización y de la Unidad. Mi estilo de liderazgo es no llevarme todos los créditos, sino que los demás también se desarrollen”. Se define como un líder transformacional, “el que felicita, el que retroalimenta, el que ayuda a que los chicos y chicas que están en la Unidad también avancen, que tengan nuevas herramientas, que tengan la misma posibilidad que yo de seguir surgiendo”. Y no duda en nombrar a su propio referente, asegurando que “Jorge para mí es un súper buen referente, un excelente jefe, no tengo nada que decir. Él siempre estuvo ahí para enseñarme; nunca recibí un reto de él que no fuera con la intención de que yo fuera mejorando, de que pudiera ir creciendo y aprendiendo, y mira hasta dónde he llegado”.
Consultado sobre qué mensaje le daría a otros jóvenes que recién están partiendo en la Universidad, Felipe recomienda “que nunca dejen de soñar, que sigan haciendo las cosas bien, que pregunten, que aprendan, que se mantengan siempre humildes, porque al final nuestro título es solamente un título. Que sean responsables, que sean perseverantes en la vida, y algún día va a llegar esa oportunidad; y cuando llegue, que la tomen, que la aprovechen”.
Por otro lado, Andrés Yáñez Zúñiga, director de Finanzas, coincide con esa cercanía a las personas que destaca Felipe, recalcando que “su experiencia en la Dirección de Personas representa un aporte muy valioso, porque le ha permitido desarrollar una mirada especialmente cercana a las personas y a la Comunidad Universitaria. Incorporar esa experiencia a la Dirección de Finanzas enriquecerá al equipo con una perspectiva distinta y complementaria, particularmente relevante para una Unidad vinculada directamente con la gestión de nóminas y remuneraciones”.
Para el director, la designación de Felipe también habla de algo más amplio, pues “este nombramiento refleja que en la Vicerrectoría de Administración y Finanzas existen oportunidades reales de crecimiento y desarrollo profesional. Distintos analistas de la Dirección de Finanzas han asumido posteriormente jefaturas, tanto dentro de la propia Dirección como en otras áreas de la Vicerrectoría, e incluso cargos directivos en la Institución”. Finalmente, le aconseja a Felipe “que confíe en sus capacidades y que tenga la certeza de que contará con todo el apoyo de quienes trabajamos en la Dirección de Finanzas. Estamos convencidos de que realizará una muy buena gestión”.
El ascenso de Felipe Vega Araya es un reflejo de que el esfuerzo, la humildad y el trabajo en equipo rinden frutos. La Vicerrectoría de Administración y Finanzas se enorgullece de contar con profesionales jóvenes dispuestos a liderar desde el respeto, demostrando que el crecimiento interno es una realidad que fortalece a nuestra Universidad.




































